“No estamos en contra de la vivienda social; estamos en contra de que se genere una expectativa que no responde a la magnitud del problema. Lo que hace falta es valentía política para cambiar las normas que, ya no es que estén expulsando a nuestros jóvenes fuera del municipio, sino que los mantienen en el hogar familiar sin otra alternativa posible”, apunta.
Desde el PP local consideran que el principal obstáculo con el que se encuentran los jóvenes que desean independizarse y asentarse en el municipio es, precisamente, un planeamiento urbanístico “excesivamente rígido y desfasado” que impide la autoconstrucción en suelo heredado o de pequeño tamaño.
David Álvarez, ha sido contundente al respecto: “La mayor dificultad que tienen hoy muchos vecinos es la imposibilidad de construirse su propia casa en el terreno que hayan podido heredar de sus padres, porque la catalogación del suelo no se lo permite o porque no alcanzan la superficie mínima que exige la normativa. Esa es la realidad que viven la mayoría de nuestros jóvenes”.
Los populares sostienen que exigir parcelas mínimas de 1.000 o 1.200 metros cuadrados para poder edificar viviendas de 100 o 150 metros “no tiene sentido en el contexto actual y no responde a la necesidad habitacional real del municipio”, una situación que, recuerdan, se repite en buena parte de los pueblos del norte de la isla.
“Si los partidos que conforman el Gobierno municipal (PSOE, PMH y NC) quieren de verdad facilitar que nuestros jóvenes se queden en Haría, tienen en su mano medidas mucho más eficaces que anunciar diez viviendas sociales”, añadió el presidente local. “Pueden impulsar la modificación del Plan General de Ordenación para reducir la parcela mínima edificable y adaptar la normativa a la realidad social y económica actual”.
Para el PP de Haría, la modificación del Plan General de Ordenación Municipal, la reducción de la parcela mínima para la construcción de viviendas, la bonificación del 100% del Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) o el apoyo técnico a la redacción de proyectos para jóvenes y familias serían medidas “realmente transformadoras” y con un impacto directo en decenas de vecinos.


